los micromachismos como actitudes sexistas encubiertas y culturalmente aceptadas, por lo que propone sensibilizar al alumnado sobre aspectos como el ideal de belleza y los códigos de vestimenta, el sexismo en el lenguaje, la perpetuación de roles sexistas en el juego infantil, los mitos del amor romántico y los peligros del hipercontrol en las relaciones, el machismo en las letras de canciones populares, la desigualdad salarial o el reparto de las tareas del hogar.
Esta es una muestra de discriminación contra la mujer, en la vida educativa diaria de los centros educativos, tan sutil, a veces, que suele pasar desapercibida. Se potencian y educan actitudes machistas y la desigualdad de las mujeres respecto a los hombres.
Este decálogo no pretende ser nada definitivo, sino un elemento que sirva para debatir en los centros a partir de su realidad y tratar de cambiarla para evitar la discriminación por género.
EN LA VIDA DIARIA DE LOS CENTROS
1.-En el trato cotidiano y el papel que se asigna a chicos y chicas ahora y en el futuro
Huir de asignar características especiales solo para las niñas o chicas y otras para los niños o chicos. También de pensar en papeles distintos en el futuro, para chicos y para chicas.
Las formas de dirigirse ( a veces, incluso de hacer cumplido) tanto por el profesorado como por el alumnado puede ser discrimatorio y hasta vejatorio si es consciente.
- No hay cosas buenas o malas por ser niño o niña. No debemos pensar en “niñas guapas” y “chicos valientes” cuando pensamos en algo positivo para una u otro
- No se hacen cosas, ni buenas, ni malas, correctas o incorrectas, por ser niño o niña, sino por ser como es cada cual, independientemente de ser hombre o mujer.
- Hay expresiones de halago o de enfado/insulto que pueden ser de acoso o agresión o de desprecio hacia las mujeres… : “ mona” “nenaza”
- Una “torta en el culo” dada en un pasillo a una chica porque sí, nunca es “solo una broma que ella debe entender” ,también puede ser una forma de dirigirse a ella de forma “posesiva.
2.-Con los espacios compartidos, dese el patio, hasta la mesa de trabajo o el aula
Los espacios compartidos deben ser lugares en que todo el mundo, sin que alguna de las partes lo acapare, ni físicamente, ni con la voz, ni de ninguna forma.
- En los patios no deberá ser espacio exclusivo para el futbol, porque supone un reparto desigual del mismo .
- En las mesas de trabajo alguien puede necesitar mcuho sitio, pero nunca debe ser a costa de que el resto no lo tenga.
- En las asambleas en clases, quien se “siente fuerte” puede intervenir mucho, pero nunca a costa de que quienes se sientes débiles (generalmente ellas) sientan intimidación
3.- Con el lenguaje usado de forma cotidiana
Ellas se pueden sentir invisibilizadas tras el el uso continuo y cotidiano del genérico masculino, aun sin saberlo expresar
- Que desaparezca el femenino en un escrito es algo debatido socialmente , pero cuando esa desaparición se produce día a día puede, incluso, pasar desapercibida, aunque genere la misma sensación.
4.- Con Las tareas físicas en el centro
Repartir tareas físicas en el aula o centro (mover materiales, hacer limpieza, etc.) no debe ser motivo de discriminación.
Evitar actitudes “condescendientes” de supuesta ayuda hacia actividades que se hace ver que son “de ella” “ayudad a las chicas a limpiar”
- La fuerza física no es cuestión de género, lo predisponemos. Habrá niños y niñas y adolescentes, más o menos fuertes. Debemos valorar a la persona, no al género a que pertenece,
EN LA ATENCIÓN COMO PERSONAS
5.- En los sentimientos
Asumir que niños y niñas son igualmente portadores de sentimientos, debilidades, muestras de dolor, de miedo … y que ambos pueden mostrarlo con la misma naturalidad .
- Llorar no es de niñas, es una reacción normal al dolor, nos pasa indistintamente a hombres o a mujeres. Quien dice llorar, dice ser sensible, temperamental, … la personalidad no tiene género.
6.- El cuidado personal
Cuidar el aspecto físico es algo de ambos ellos y ellas para lo bueno y para lo malo
- Chicos y chicas deben tener un cuidado básico de su aspecto, su higiene, etc. Si se considera que el cuidado pasa a ser “exhibición” lo será en ambos casos
7.- Con los juegos, juguetes y materiales que usen
No hay juguetes sexistas, los hacemos sexistas. Todos los juguetes pueden ser para niños y niñas. Sus carpetas y materiales muchas veces marcan diferencias de género. Son buenos temas a debatir
- ¿Por qué jugar con muñecas o a “las cocinitas” va a ser cosas de niñas? ¿por qué jugar con coches o a ser héroes va a ser de niños?
- Las tiendas venden, cada vez más, el rosa y las princesas para chicas , los héroes y los coches para chicos. Discutir por qué es así y encontrar “adornos” más personalizados, puede ser un buen elemento educativo
EN LAS ASIGNATURAS
8.- En los programas de muchas asignaturas
En libros de historia, de ciencia, de matemática, etc, pueden ser lugares en los que desaparezca la mujer. Deberá desenmascararse y compensar esa falta de información
- En la ciencia ha habido científicas, en el arte pintoras, fotógrafas o escultoras, etc. En la historia y la actualidad del saber la mujer tiene un papel importante, los niños y las niñas tienen derecho a conocerlo y reconocer que se está usurpando una parte de ese saber. Lo contrario hace pensar en un falso papel muy pobre para la mujer en todos los campos.
- En los ejemplos de materiales didácticos debe sobresalir la igualdad y no asignar papeles diferentes a ellos y ellas
9.- Con los libros de lectura, cuentos o simples enunciados de ejercicios
Las lectura o los simples enunciados de problemas pueden hacer jugar un papel esterotipado y empobrecedor. Habrá que hacerlo ver a niños y niñas, a chicos y chicas, a la vez que procurar lecturas y enunciados que promuevan más la igualdad.
- Los cuentos, las lecturas o los simples enunciados siempre educan. En ellos se puede remarcar los papeles desiguales de hombre y mujer o lo contrario, es posible elegir y analizar.
10.- En el deporte y la actividad que hacen en clases, en el patio, en extraescolares
Todas y todos deben practicar todo tipo de deporte. No priorizar uno que actualmente se entienda como prioritariamente masculino, como el futbol
- No hay deportes sexistas, ni juegos tampoco, la sociedad hace que lo sea.
- Ni el fútbol es de niños, ni el vóleyball es de niñas, todos son igual de divertidos para todos y todas, y para jugar “equipos mixtos”.
DEBATE:
si lo que se había visto era la realidad siempre o, como luego se explicó, lo que podría ocurrir y a veces pasa.
si ahora realmente sufren discriminación las chicas o no. Uno era si el trato a alumnas y alumnos era ahora igual o no por parte del profesorado y en general en la institución y en la vida social en general, Algunas aportaciones sobre lo que encontramos en la sociedad eran bastante claras: “si vas a unos grandes almacenes, quien atiendo en la sección de ropa infantil son chicas, en electrónica chicos”, “ahora se encuentran en las librerías cuentos para niñas y otros para niños, estamos en regresión”. También parecía que exista regresión en cuanto a la concepción machista en los comportamientos del alumnado adolescente más joven. “existe una acción social muy fuerte que les condiciona, por ejemplo en ciertas músicas muy populares entre jóvenes y con letras enormemente machistas que ahora existen”.
Otro elemento de controversia era el lenguaje: si nombrar a las mujeres en él era complicarlo o era un elemento necesario. En todo caso , al menos el debate de ese aspecto, existe, que no es negativo.
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