Un niño de 6 años llama al 092 y salva a su madre de una paliza del exmarido
«Están matando a mi mamá». Estas fueron las
palabras empleadas por el menor cuando llamó al 092. Las destaca el
inspector de la Policía Local de A Coruña José Manuel Rico. Dice que esa
petición de auxilio quedará grabada para siempre en el cuartel. No ya
por la edad del niño, sino por «su madurez y por tener esa valentía, que
no se tiene con 6 años, para descolgar el teléfono y pedir ayuda cuando
ve a su padre agrediendo a su madre», sostiene el inspector Antonio
López Ares.
Todo sucedió sobre las cinco de la madrugada
del lunes. En el piso se encontraba el niño junto a su hermano de pocos
meses y su madre. Vivían solos, pues sobre el padre pesaba una orden de alejamiento.
No podía acercarse a ese domicilio a menos de 500 metros, al haberle
sido prohibido por el Juzgado de Violencia contra la Mujer de A Coruña
por un episodio de malos tratos
contra su exmujer. Pero se presentó. Abrió la puerta de la vivienda
porque todavía conservaba las llaves y ya dentro comenzó a amenazarlos a
todos de muerte. A gritos, le dijo a su exmujer que la mataría. A ella y
a los pequeños. La agarró fuerte y, según el atestado de la Policía
Local, la golpeó. El niño de 6 años se encontraba en su habitación y lo
despertó el altercado. Salió y en el salón vio cómo su padre maltrataba a
su madre. Corrió a buscar el teléfono y marcó el 092. Fue cuando dijo
eso de «están matando a mi mamá».
Recuerda el inspector Antonio López que el
agente de la centralita sabía que estaba hablando con un niño, pero no
se imaginaba que era de tan corta edad «por su seguridad y desparpajo».
Le preguntaron la dirección y lo tranquilizaron. Le dijeron que en menos
de un minuto iban a llegar a casa dos patrullas.
Y así
fue. Los agentes accedieron al inmueble y se encontraron a la mujer con
un gran hematoma en el rostro. Llorando. Y al hombre sentado en el sofá
del salón como si no hubiese pasado nada. Lo engrilletaron y lo metieron
en el coche patrulla para conducirlo al cuartel de la Policía Nacional en Lonzas, donde pasó lo que quedaba de noche y al día siguiente fue puesto a disposición judicial. El juez lo envió a prisión comunicada y sin fianza.
Mientras la policía se llevaba de la casa
al supuesto maltratador, su hijo de 6 años trataba de calmar a su
hermano pequeño, que también había despertado con los gritos. Para
entretenerlo, le dio un biberón. Así se lo habían encontrado los
agentes, en la habitación cuidando al bebé mientras la madre contaba a
los policías lo que había ocurrido.
Como la mujer tenía
que ser trasladada al hospital, el 092 se puso en contacto con los
abuelos maternos para que se hicieran cargo de los pequeños.
Es
la primera vez en A Coruña que un niño de tan corta edad salva la vida a
su madre alertando a la policía. En el cuartel no recuerdan casos
similares. Recalcan, eso sí, del elevado número de casos de malos tratos
que atienden. «Todos los días tenemos que ir a un domicilio», dicen.
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